Impresión de boceto original intervenida con acuarela y tinta china sobre papel de acuarela
63 × 75 cm
Las moscas pierden progresivamente su forma reconocible. Sus cuerpos parecen recibir una serie de impactos hasta fragmentarse en manchas, trazos y partículas de color. Entre el gesto violento y la belleza de la abstracción, las figuras desaparecen para transformarse en un nuevo lenguaje visual.